Cesta de la compra

 
Tu cesta está actualmente vacía.

Usted está aquí: Inicio Relatos eróticos

Relatos eróticos (8)

Martes 26 de Junio de 2012 13:17

Nocturnidad...

Hoy quiero besarte. Recorrer tus músculos con mi lengua. Sentir tu piel. Quiero apretar tus agarrarme a tu cintura. Enredarme. Deseo tus manos recorriéndome. Y tu aliento en mi rostro.

Visítame en la noche silencioso. Entra por mi ventana. Métete en mi cama. No enciendas la luz. No quiero saber quien eres. Llega sin hacer ruido. No me prometas maravillas. Hazte dueño de mis fantasías mientras me penetras. Acaricia mis cabellos. Besa mi espalda. Goza la tibieza del nacimiento de mi deseo. Excítame. Cíñeme a ti. Deja que me acople, que abra mis piernas y huelas mi sexo. No me hables. Enciérrame en tu silencio. Conóceme. Inventa nuestro pasado, mientras enredas tus dedos en mis pecas. No las cuentes, no te distraigas. Toca mis pies; entrelaza los tuyos. Acaricia mi cuello infinito. Lame mis pezones. Juega a seducirme, hasta escucharme gemir. Deja que también yo lo crea. Enséñame a ser tu amante. Pasa tu pierna por arriba de la mía. Júntalas. Quiero sentir tu verga sobre mi cuerpo. No te detengas. Quítate tus prejuicios. No pretendas, sólo déjate ser. Clávame tu polla hasta sentir que me abres por dentro. Lléname de ti. Escucha mis gemidos leves y compártelos. Besa ligeramente mi hombro. Trátame con delicadeza; sujétame firme. Envuélveme en tu sensualidad, quiero explorarte. Vuelve a besarme. Hazme el amor. Fóllame. ¡No pares, sacúdeme! Mi sexo pide ser satisfecho, saca tu polla y dámela de beber; métela en mi boca llena de mi sabor, del tuyo… y vuélveme a introducirla en mi coño, hasta que mis gemidos nos enrosquen en un gran orgasmo.

Lunes 18 de Junio de 2012 13:16

Sandalias sensuales.

A él le fascina que use zapatos de tacón, los más altos que pueda yo llevar. Le gusta verme subida en ellos y que camine como si rompiera la ciudad con el repiqueteo y la fuerza femenina.

Esta noche lo recibiré en baby doll negro con detalles en dorado y sandalias del mismo color. Lo espero con mi cabello suelto, recién salida de la ducha y a penas un toque de perfume, no quiero que se pierdan detalles de mi aroma; mucho menos cuando mi deseo vaya creciendo y despuntando nuestras ganas de placer.

Abrí la puerta. Se sorprendió, y no dijo nada. Me cargó en su brazos y me llevó directo a la cama. Acomodó mi cuerpo y lo recorrió con los ojos. Después sumó sus manos. Lentamente fue subiendo por mi piernas, caderas, mi cintura. Bordeó mis pechos, rozando mis pezones que rápidamente se irguieron al contacto con sus labios. Descubrió mis hombros, desnudando mi piel y mis ganas de ser relamida por su boca. ¡Me puse muy caliente! mi xoxito demostró estar más vivo que nunca, derramando néctar sensual y calentito… ¡él no iba a perdérselo! Clavó su boca en mi sexo y comenzó a succionarlo, primero suave, luego más fuerte, dibujó “mis labios bajos” con la punta de su lengua, tragando mi deseo deliciosamente. Su polla se puso dura; la agarré entre mis manos y comencé a tocarla, acariciarla con ganas. Una polla deliciosa para meterla directamente en mi caverna de deseos y gusto ¡Mmm… que ganas locas de follar con él! Me senté de rodillas en la cama, dispuesta quitar mis zapatillas y clavarme su sexo, pero el dijo que no, que dejara mis sandalias puestas, que lo ponía loquito. Le hice caso. Antes de montarlo, puse delicadamente mi pie en su pecho y lo presioné, mientras tocaba su sexo, hasta hacerlo jadear, ¡que rico! Sentí como su sexo estaba apunto de explotar, y me lo metí … Toda yo temblaba de tenerlo dentro… No tardé en correrme, una, dos, tres veces… en mi último jadeo exclamé –Quiero ver tu leche deslizarse por la punta de mis pies. Hazte una pajuela y baña mis sandalias de tu néctar. Él sonrió satisfecho. Se agarró la polla y comenzó a pajearse… Que delicia verlo así… Me puse caliente nuevamente, y me metí un dedito en mi en mi xoxo hambriento… Los dos jadeemos y gemimos , ondulando nuestra piel… hasta que su leche brotó espesa llenando mis dedos y zapatos de gotas blancas… ¡Volvía a correrme como una zorruzca! ¡Que delicia!

Cansada a más no poder, me quedé dormida con las sandalias puestas y una sonrisa de placer que no había quien pudiera quitármela.

 

Eva Monge

Lunes 11 de Junio de 2012 18:28

Él y yo...

Sus manos recorren mi cuerpo mientras sus ojos parecen penetrar cada poro de mi piel. Mi deseo aumenta, sin embargo lo dejo ser. No quiero quiero demostrale mi entrega, quiero que él se la gane; que conquiste mis ganas voraces de tragarme su polla y su leche.

Ahora lame mis pezones, erguidos como puntas de lanzas; quiero que los chupe con fuerza; aprieto su boca contra mis pechos inflados de goce... Su lengua, ¡que delicia de lengua! Tan suave y punzante a la vez. Mete su mano por debajo de mi falda; toca mis bragas y mi xoxete, que reacciona a sus caricias derramando gotas de se néctar. El deseo crece, se vuelve una ola, un espiral de gemidos y jadeos. Presiona mi clítoris, se hincha. Unta su dedo de crema, me da calor y frío a la vez... y sigo derramándome... -Llegarás muy lejos, preciosa, susurra con su voz masculina que tanto me pone. Supongo que es un estimulante y si no lo es, ¡debería serlo! Tengo ganas de tragarme su polla entera. Me tenso, lo aprieto contra mi, y siento se sexo duro, potente. Me doy la vuelta, pongo mis manos contra la pared, mi culo en pompa y digo: -Fóllame, como una zorra. Me penetra. Ufff!!! que placer! Gimo... acalorada comienzo a bombear, su polla me llena toda y quiero su leche enseguida, mi xoxete está a punto de caramelo, ¡jadeo!, muevo mis caderas, mi culo; él me saca la verga... -Más, dame más, le exijo... estoy a punto de correrme... cuando … “Tock, tock” se escucha del otro lado de la puerta. -Ocupado, contesta él, metiéndome la polla más adentro, mientas tapa mi boca con su mano. -¡Córrete conmigo!, me dice al oído, así.. así... vamos,, así... mi cuerpo se pone a mil!! Quiero más, quiero todo, su sexo se hincha, siento su calor, nos vamos a ir juntos... ¡Que rico! Que orgasmos de puta madre!

-Ahora sales tu primero y yo detrás, vamos por el trabajo, antes de que alguien nos lo robe.

Cogió mi mano, abrió la puerta y salimos del baño sudando. Nos topamos con una chica esperando. -Todo tuyo, dije yo sonriente. La tía no miró con asco, yo diría que más envidia que otra cosa. Él y yo, estamos satisfecho y completos. La vida es ahora y un buen polvete rápido es lo mejor de los bares! ¡ A gozar del verano!

 

Eva Monge

Lunes 28 de Mayo de 2012 11:42

Sexualmente mío.

Desperté pegada a él. Las sábanas desprendían olor a sexo, lo que hizo estallar mis inagotables deseos. Busqué mi tanguita y me la puse. ¡Adoro como me quedan, me siento una perra! Miré alrededor de la habitación, y encontré el aceite comestible sabor chocolate y un par de sorpresas que aún no habíamos usado. Acomodé mi “nuevo tesoro” ; Tengo todo listo, dije. Mis pezones rozaron su espalda y se irguieron al instante; hay hombres que me despiertan una sensación sexual casi animal. ¡Me ponen a tope! Llené mis manos de aceite y comencé a untárselo por el pecho; rodeé sus tetillas endurecidas; Mmm… que delicia, y mi sexo reacciona salvajemente. Con la punta de mi lengua fui recorriendo su cuerpo, hasta sus caderas. Despertó, pero no dijo nada. Relajado, me dejaba actuar, entregado a mis amoríos. Me senté sobre él. “No te muevas” murmuré en su oído.

Su polla se puso bien dura, presionando mi sexo mojadito y bien rico. Me acerqué y mordisqué sus labios; escuché como suspiró. Imaginé su lado femenino aflorando, y me puse más caliente. Como un volcán sentí que mi energía sexual subía y bajaba.

Deseaba que él acariciara mis pechos, que los lamiera, que me agarrara y me apretara fuerte, sentí estallar de deseo; subió el calor abrasivo de mis entrañas. Con mis manos acaricié su polla. Excitada corrí mi ropa interior y me lo introduje. Disfrutarlo fue delicioso; gemí. En el primer minuto tuve un orgasmo intenso y voluptuoso.

La luz de las velas teñían la noche de nuevas emociones. Lo abracé por la espalda y lo giré. Comencé a besársela. Dejé que paulatinamente se acostumbrara a mi lengua, al calor y la humedad; seguí bajando. Cada poro de su piel reaccionó a mi tacto. Su cuerpo se contrajo en espasmos; no me detuve. Mi deseo se hacía cada vez más grande; el suyo también. Llegué a las puertas “prohibidas” del placer masculino; me detuve. Comencé con delicadeza a hacerle círculos con mi lengua, lo rodeé. Sentí sus pequeñas contracciones; succioné. Estaba dentro de él y eso me ponía súper cachonda. Lo escuché jadeante. Humedecí mis labios –inflamados de placer-; afilé mi lengua. Volví a bordearlo. Me introduje suavemente y sentí su interior por completo en mi boca. Me sentí exquisita. Entraba y salía; acaricié su falo, duro, fuerte, potente se frotaba contra la palma de mi mano. Metí mi lengua de nuevo; me puse muy cachonda mientras lo succionaba. Refregaba mi sexo contra su pierna; ¡un deleite! Tuve un segundo orgasmo explosivo. Apreté un poco más fuerte su sexo, sin dejar de besar su culo. Al instante exacto, expuse mi cara debajo de su sexo, lo apreté con más fuerza y cayó sobre mí la placentera lluvia de néctar. ¡Extasiada!

Suspiró fuerte. También yo. Nos abrazamos, aún en silencio.

Esa noche abrimos un nuevo canal; ambos estábamos satisfechos.


Eva Monge

 

Martes 22 de Mayo de 2012 10:44

Hacerlo con el placer de tus manos.

Me toco; acaricio mi piel tal como me gusta; dibujo mi cuerpo libre y seductor. Me imagino follando con él, con otros, conmigo. Fantaseo todo lo que quiero ser y más, me siento puta, santa, virgen, zorra; de pronto deseo que un látigo curta mis poros y caiga sobre mí con fuerza, y al mismo instante el imaginar que una tela de seda podría rozarme, me crispa. Quiero que sus dientes se claven en mis pezones y los retuerzan, llenándome de placer; o tal vez prefiero meterme su polla entera en mi garganta hasta quedarme sin aliento. Mi deseo crece; mis manos comienzan a jugar con mis pechos, suavemente hasta descender hasta mi sexo, mi exquisita caverna.

Masturbación

Mis dedos juguetones se escapan a mi clítoris y me toco. Suave, despacio… así .. dándome placer sin pretender satisfacer a nadie más que no sea yo, egoísta, poderosa, sensual, entregada. Ya no me importan las miradas ajenas, ni tener que fingir que gozo, ni pretender llenarlo... sólo quiero gemir, clavarme mi vibrador hasta dentro y llenarme de placer. Montarme encima de él, ¡como si lo cabalgara! Introducirme mi polla plástica hasta que nada más exista en este mundo.. y así completa, llena gemir y correrme sin límites. Pienso en esto y vuelvo a tocarme… mis dedos están divinos, húmedos de mi. Los llevo a mi boca, me saboreo ¡me gusto! La habitación completa huele a mi sexo. Me excito y vuelvo a tocarme… Extiendo mi mano y cojo mi vibrador, me pongo en mi xosxito, con cuidado sin clavarlo a penas dejo que él juegue conmigo, y me imaginarme fantasías, mis deseo se suelta, susurro mis gustos en voz alta, como si él pudiera escucharme… ¡Me excito! me toco el culo, mis ganas aumentan... me dejo llevar; jadeo. ¡Clavo mi vibrador! Uff! Un calor intenso me recorre de pies a cabeza y vuelvo a gemir, ahora más fuerte. Mis movimientos se aceleran, mi pelvis sube y baja, mientras mi mano acompaña el vaivén de mis movimientos sujetando mi vibrador … un dedito mío posado en mis labios me da la sensación de que son los suyos.. ¡El primer orgasmo se asoma… me acerco a él, pienso en sus labios y su lengua chupando mi clítoris!... presiono mi vibrador, gimo… fantaseo con su polla sobre mis pechos … jadeo acelerada… más me clavo mi consolador … mi sexo chorrea ¡Que delicia! Imagino su polla dentro de mi, metiéndose ricamente hasta llenarme de placer completa .. tan excitada… ¡Me corro!

Satisfecha, me quito el vibrador y me acomodo en mi cama; ¡que delicia de orgasmo me he dado para mi solita!

 

Eva Monge

Me toco; acaricio mi piel tal como me gusta; dibujo mi cuerpo libre y seductor. Me imagino follando con él, con otros, conmigo. Fantaseo todo lo que quiero ser y más, me siento puta, santa, virgen, zorra; de pronto deseo que un látigo curta mis poros y caiga sobre mí con fuerza, y al mismo instante el imaginar que una tela de seda podría rozarme, me crispa. Quiero que sus dientes se claven en mis pezones y los retuerzan, llenándome de placer; o tal vez prefiero meterme su polla entera en mi garganta hasta quedarme sin aliento. Mi deseo crece; mis manos comienzan a jugar con mis pechos, suavemente hasta descender hasta mi sexo, mi exquisita caverna. Mis dedos juguetones se escapan a mi clítoris y me toco. Suave, despacio… así .. dándome placer sin pretender satisfacer a nadie más que no sea yo, egoísta, poderosa, sensual, entregada. Ya no me importan las miradas ajenas, ni tener que fingir que gozo, ni pretender llenarlo... sólo quiero gemir, clavarme mi vibrador hasta dentro y llenarme de placer. Montarme encima de él, ¡como si lo cabalgara! Introducirme mi polla plástica hasta que nada más exista en este mundo.. y así completa, llena gemir y correrme sin límites. Pienso en esto y vuelvo a tocarme… mis dedos están divinos, húmedos de mi. Los llevo a mi boca, me saboreo ¡me gusto! La habitación completa huele a mi sexo. Me excito y vuelvo a tocarme… Extiendo mi mano y cojo mi vibrador, me pongo en mi xosxito, con cuidado sin clavarlo a penas dejo que él juegue conmigo, y me imaginarme fantasías, mis deseo se suelta, susurro mis gustos en voz alta, como si él pudiera escucharme… ¡Me excito! me toco el culo, mis ganas aumentan... me dejo llevar; jadeo. ¡Clavo mi vibrador! Uff! Un calor intenso me recorre de pies a cabeza y vuelvo a gemir, ahora más fuerte. Mis movimientos se aceleran, mi pelvis sube y baja, mientras mi mano acompaña el vaivén de mis movimientos sujetando mi vibrador … un dedito mío posado en mis labios me da la sensación de que son los suyos.. ¡El primer orgasmo se asoma… me acerco a él, pienso en sus labios y su lengua chupando mi clítoris!... presiono mi vibrador, gimo… fantaseo con su polla sobre mis pechos … jadeo acelerada… más me clavo mi consolador … mi sexo chorrea ¡Que delicia! Imagino su polla dentro de mi, metiéndose ricamente hasta llenarme de placer completa .. tan excitada… ¡Me corro!

Satisfecha, me quito el vibrador y me acomodo en mi cama; ¡que delicia de orgasmo me he dado para mi solita!

 

Eva Monge

Viernes 11 de Mayo de 2012 10:09

Bañados en aceites de placer

Las fantasías son el motor más importante de nuestra sexualidad y el impulso que nos lleva a poder salir de nosotros mismos y compartir con el otro. Aquello que nos transporta a otro mundo y nos complace hasta hacernos sentir libres y completos; aunque sea sólo un instante”; escribí. Cerré en mi ordenador para la nota, y salí hacia su casa.

Me recibió vestido sólo con boxers; me gustó su apertura. Me besó apenas rozando mis labios; entré. Set completo me esperaba: una gran tela roja cubría la alfombra, velas alrededor (no muy cercanas) formando un un círculo. La música y el incienso eran detalles perfectos. Me entregó una copa de champagne; “brindamos por la alegría de vivir”, dijo, mientras se terminaba de desnudar. Hacía calor. Se acercó a mí y me quitó los zapatos. Extendió su mano e hizo que me sentara en el centro del escenario. Toqué la tela: era látex. Me quitó el vestido. Me sentí halagada y seducida, por este maestro de las artes. Quité mis bragas. Estuvimos un rato mirándonos a los ojos; descubriéndonos; brindamos cómplices de las emociones. Después sacó una botella pequeña de aceite de masajes olor vainilla. Al abrirla, el aroma anos inundó. Roció una porción generosa sobre su pecho y la esparció. Se acercó hacia mí. Pidió que me recogiera el cabello; lo hice. Llenó sus manos de aceite y comenzó a desparramarlo sobre mi cuerpo, primero mi cuello y mis hombros, los brazos, las manos; luego mis pechos, mi cintura, mi ombligo hasta mi llegar a mi sexo y acariciarme, suave, dedicado; completo. Continuó por mis piernas y pies. Sus dedos se movían ágiles; la delgada línea entre masajes y caricias me hacía temblar de placer. “Date la vuelta”, dijo; lo hice. Humedeció mi espalda y siguió bajando, no hubo un solo rincón de mí que no estuviera cubierto. Él también se untó. Luego, se acostó a mi lado y me abrazó. Comenzó a deslizarse de arriba hacia a abajo, frotando su cuerpo contra el mío; untándome de él; rozándonos. Resbalábamos en el látex con una tersura inigualable. Sus piernas rodeaban las mías, su manos, su cuerpo. Yo me puse muy cachonda; la sensación de estar suspendida en el aire o flotando me parecía exquisita; Buscó mi sexo con su boca, como fruto jugoso; extasiada entré en espiral de mil sensaciones; me curvé de placer y él siguió en mis ondulaciones; bailábamos la misma danza erótica. El ritmo se acoplaba según los movimientos y gemidos de ambos; ¡Delicioso!. Mis fantasías volaban; cuando él estuvo dentro de mi, miré sus ojos y me reconocí en ellos; sentí su sexo atravesándome y nuestros cuerpos se entrelazados girando sobre aquella tela, dándonos absoluta libertad. Yo escurría placer mezclado con mi néctar y sudor.


No sé cuantos orgasmos tuve, tal vez quince o quizás muchos más; imposible llevar la cuenta. Fue un continuo devenir de placer y emociones, sensaciones que subían y bajaban como olas, hasta llegar al borde del éxtasis y venirnos juntos. Cuando suspiré por última vez, acompañada de un gemido casi animal, mis lágrimas comenzaron a caer por mi rostro con total naturalidad; al mismo tiempo una sonrisa se instaló en mis labios. Me sentí desbordada y me dejé ir, sin límites ni prejuicios, ni vergüenza, ni nada. Extendí mis brazos sobre el látex aun caliente y resbaladizo, cerré mis ojos, y por un instante, realmente creí que seguía volando.

Eva Monge.

Viernes 04 de Mayo de 2012 09:38

Mariposas primaverales.

Hoy es viernes, pasada la medianoche; no me apetece llamar a nadie. Tomé mi bolso y salí a la calle. Que la noche me traiga lo mejor, pensé.

En menos de diez minutos me encontraba sentada en la barra del Milan´s; pedí una caña. Había poca gente. Mi bebida fue servida por un chaval estupendo: moreno, alto y muy simpático. Le miré coqueta; sin embargo, mi “conquista” fracasó con la interrupción de otro comensal solicitando un trago y parloteando de fútbol. ¡Que fastidio de tíos!

Decidí ir al baño. Busqué maquillajes en mi bolso a modo de arreglarme un poco y seducir a alguien ¡No todo es una pelota en el campo! En las bolsas de las mujeres podemos llegar a encontrar de todo, sí esto es real, lo sabemos bien... después de ponerme color en los labios y alargar un poco más mis pestañas, encontré mi “bolsita roja.” ¡Había olvidado que al noche anterior en la despedida de soltera de Marieta me la había ganado! Sonreí. “Ahora es un buen momento” medité, mirándome al espejo. Unas preciosas bragas rosas ¡con vibrador incluido!¡Que tino! Mi nueva ropa interior incluía elásticos en forma de ligueros que se ajustan y sujetan a un pequeño vibrador con forma de mariposa para usarlos en el clítoris. Wow! ¡Ahora sí que será un buena noche con o sin hombre varón, yo tengo el mando!, dije con el mando distancia del placer, hablando en voz alta como si estuviera mi amiga. Entré nuevamente al baño y cambié mis bragas dejando que el cacharrito me llenara de buena vibra. Probé distintas vibraciones. Puse tercera, guardé el mando en mi bolso y salí lista para encarar la noche con nueva actitud. Me sentí libre mientras atravesaba el bar hasta llegar a mi sitio, con mis fantasías a tope. Definitivamente, no era la falta de color lo que necesitaba, ¡sino un poco de acción para sentirme sensual y traviesa!

Mi sexo disfrutaba de las vibras recibidas; me humedecí completa. Mis ganas de follar crecían, sin embargo no dejaría de ser la “reina de la noche”.

Bailé en el centro de la pista con todos los ojos puestos sobre mí, alguien pensó en acercarse y lo miré con “cara de pocos amigos”; yo quería que gozaran de verme y yo disfrutara de ser libre y con mi deseo a tope. ¡Metí cuarta velocidad hasta tener un orgasmo fantástico! ¡Todo mi cuerpo se estremeció!

Fui a la barra y pedí un gin tónick. Iría al baño a refrescarme y ponerme lista para la segunda vuelta. El bar se iba llenando. ¡La noche era perfecta!


Eva Monge.

 

Sábado 28 de Abril de 2012 09:50

Baúl de fantasías.

Era mi primera cita con él. Lo conocí en casa de unos amigos y al fin de semana siguiente me invitó a cenar a su departamento. Mientras él preparaba algo aproveché para recorrer su casa. Pasé por su habitación, el estudio y el baño. Finalmente me encontré con una puerta pintada de azul. La abrí y entré, era un pequeño salón decorado al estilo cabaret de los años 30’s. Las paredes estaba forradas con fotografías eróticas. En el centro, había un sillón oscuro y un gran baúl. Javier llegó con dos copas de vino. “Este sitio es fantástico”, dije. Él se acercó, me rodeó la cintura y me besó. –Abre el baúl, dijo. Al abrirlo, ¡mi imaginación se encendió! Había disfraces y corsét de distintos colores, tamaños y estilo… yo me fasciné. –Pruébate los que desees y cuando estés lista, me llamas.

Traeré mi cámara, susurró mi amante fetichista en mi oído mientras acariciaba mis hombros. Me excité. Un disfraz de bailarina del Moulin Rouge fue el que más me gustó: ligueros negros, corsét rojo con cintas negras, antifaz a juego y guantes de encaje también negro. Me lo puse; ¡Me veía fantástica, divina de la muerte!. Lo llamé. Al verme sonrió diciendo “¡Estas preciosa! Mis fantasías estallaron; mientras él me fotografiaba, y yo hacía poses, me sentí como una modelo o hasta actriz erótica… mi deseo crecía… -Acuéstate, mírame, desnúdate un pecho, cubre tus ojos, muérdete un poco el labio, extiende la pierna, date la vuelta”, eran algunas de las órdenes que recibía. ¡Que excitante! Mi deseo punzaba mi sexo. Él lo notó, dejó la cámara y se acercó a mi. Clavó su boca en mis pezones. Bajó su lengua hasta mi sexo húmedo, degustándolo como una fruta jugosa. Lo lamió, relamió y jugó con él. Imaginaba yo que era una cortesana de otra época, en él, en mi y en la delicia de su boca dándome placer… Mi temperatura subió de golpe y una oleada cálida se extendió por toda mi piel hasta llegar a un orgasmo intenso y profundo. Gemí complacida.

Después, Javier tomó mi mano, me ayudó a incorporarme y comentó –La cena está lista, más tarde venimos por el postre.

Llegué a la mesa con mi precioso atuendo. La sensualidad reinó durante toda la velada.

Eva Monge.


Marcas


Visita Sensual.es en ShopMania

 
Ver cesta Procesar pedido
Tu cesta está actualmente vacía.